CYRUS

La enfermedad es algo que se supone, que ataca al cuerpo. Una serie de virus que atacan a nuestras defensas y debilita nuestros órganos, aunque eso suponga tambien una debilidad psicológica.
Es cierto. Nuestro ánimo se vuelve a la baja, y a veces no tenemos ni ganas de mirarnos en algún espejo, hablar con alguien, ni siquiera de pronunciar palabras.

Pues hay  cosas que también nos nublan. Que se convierten en virus nada más que respirar su aire, que se vuelven bisturís eternos de heridas invisibles, que escuecen. De impotencia que causa a las personas más débiles, pacientes crónicos de evidencias o certezas que a veces no somos capaces de controlar. Pero nos desgastan. Nos acechan, nos nieblan, nos invaden…nos arrastran y nos anulan.
Hay una enfermedad cruel para el hombre que te reduce a ser algo peor que un insecto, algo peor que la ciénaga, algo peor que una sombra, y algo peor que la inmundicia y es la envidia.

Por ella estamos dispuesto a matar, a hundir, a menospreciar, a reducir a cenizas el honor de otra persona, y buscamos lo injustificable para poder someterla a nuestro dominio….
Hay una cura para eso y se llama humildad, aunque creo que a mas de uno o una le hace falta mas que humildad un cambio en su alma.

Me descojono de esa enfermedad. A veces creo que me relamo en su propia codicia porque es la manera de poder hacerle frente. Y es dándole más motivos para poder evidenciarse. No hay nada más grotesco que reirse de su miseria, de hacerle creer que no me doy cuenta cuando en realidad se me multiplica mis ojos frente a ella….Me multiplico por veinte, por cuarenta razones para poder hacerle miles de cortes de manga. 
Es el virus de esta sociedad,  la mierda que pulua por encima de nosotros y que es imposble desterrarla de nuestros dominios.
Si hay que convivir con ella inventa razones para ahogarla, yo encontré una, reirme hasta perder la razón porque la mayor cordura es plantearle a quien la muestra miles de razonamientos insulsos y estériles que son los que te arrastran a un panal de abejas zumbonas dentro de tu cabeza.
Soy como esa estatua….sostiene la mirada y convive  con ella.
Si. El litio habló de ella hace tiempo, pero es que me cansa de ver a mi alrededor tanta porquería fabricada a la luz de los timbales, a la luz de tanta desidia, de tanta sortija y tejidos vanales, de oro sin valor, y de plata ennagrecida.

Creo que en ese momento dejo ser humana, y me vuelvo más fría, en el mármol todo resbala, y la envidia no corroe mi carne, la hace más dura, mas fría y más indiferente. 
Saludo aquellos que pretenden hacerme daño, aquellos que tragan espuelas en su saliva y solo recogen la lástima de los demás. 
Perdeis el tiempo, yo estoy en otra dimensión desconocida. 
Loca insensata, o la definición que más guste.
Ahórrame el trabajo. Ando ocupada pintando mariposas en juegos de mesa que alumbran el corazón de dos seres puros como la aurora…Esas aprenderán a tejer el hilo de una telaraña que no malgaste lo mejor de ellas mismas. 

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